Antes unas de las atracciones que fuimos perdiendo por suerte, eran ver a las ratas en los cables de la Plaza Ramírez

Íbamos a tomar mate, escuchar música, ver pasar autos, que giraban en circulos, ver a los chicos en sus bicis como cruzaban delante de los vehículos y contemplar las ratas o ratones como caminaban, por los cables de luz y los arboles de la plaza que nos representa a todos, todas y todes.

Pero todo cambia, todo cambia, hoy la Pandemia, además de ponernos nerviosos, de matar gente ha impuesto una nueva moda, que la salida de esparcimiento de las Ratas, ratones y todo bicho que camina que va a parar al asador, un cambio mágico ahora  sean las escuelas.

Pensar que se habla de la educación virtual, el paro virtual, la enseñanza virtual, pero lo que no se dice que a las escuelas se las abandono 9 meses, creció la maleza, fue el nuevo refugio de los roedores, donde encontraron, cables para destruir, maderas, techos, marcos ventanas etc distintos focos para alimentarse y que las ratas cambien su lugar natural de adquirir comida.

Está bien que la Pandemia nos agarró de sorpresas y muchos no sabíamos que hacer, porque preservamos la vida, ahora olvidarse que hay que cuidar los lugares, qué hay que seguir previniendo todo este tipo de situaciones nos parece incoherente.

Lo lindo es que lo tomamos a joda, pero cuanta tristeza, amargura, desazón nos invade, algunos políticos se golpeaban el pecho, afirmando arreglamos el 98% de las escuelas del departamento Uruguay, pero se olvidaron que hay que mantenerlas, simplemente mantenerlas, seguramente ahora toda la responsabilidad caerá sobre las cooperadoras, porque son el andamiaje más sensible, total si se las castiga los políticos se salvan de las críticas.

La moraleja los docentes quieren volver a clases y todas las escuelas están invadidas de ratas, ratones y de cualquier bicho que camine.

El Disparador Uruguay jcbotta1@hotmail.com           

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