Coronavirus: El mundo a sus pies

Los países más poderosos del mundo (del primer mundo), han ostentado muestras de su inmenso poderío bélico, haciendo alarde de poderosos armamentos, misiles de todo tipo, bombas nucleares, drones y armas biológicas. Satélites que nos detectan hasta dentro de nuestras casas. Todos preparados para una guerra. Para otro tipo de guerra.

De manera silenciosa, pero tan explosiva e incontenible como exterminadora, burló la defensa de los países de la propia OTAN,  un microscópico virus.  Casi como una burla denominado coronavirus. Y como si desde su propio nombre se supiera rey, puso al mundo a sus pies. Arrancando desde China, se filtra desde Italia en los países de la Comunidad Económica Europea.  Italia, Francia, España, Reino Unido, en el mismísimo EEUU y de allí hasta nuestra Latinoamérica.

El mundo  conmovido. Preocupado. Algunos muy tardíamente. No es fácil para la soberbia del poder, reconocer humildemente que estaban siendo derrotados de manera contundente. Que un minúsculo virus está infectando a cientos de miles de personas. Matando a miles y miles.

Primeros ministros y presidentes del primer mundo, por mirar y priorizar la economía y  sus finanzas, demoraron inadmisible e irresponsablemente la toma de medidas aconsejadas para la epidemia que no reconocieron. Decidieron mal. En el mejor de los casos, a destiempo. Absolutamente  responsables  de  la pandemia generada. Un virus globalizado en muy poco tiempo por la culpa de la soberbia. Poblaciones  enteras infectadas  y las decisiones  preventivas de sus gobiernos brillaban por su ausencia.  Les costaba  reconocer  que un minúsculo virus era muy  poderoso y más letal que el armamento de  China, EEUU, Rusia y Corea del Norte juntos.  

El poder mundial está herido, resquebrajado. Ya Nada volverá a ser igual después de esta catástrofe. No nos cuidaron. No entendieron ni supieron reconocer que la vida del ser humano debe ser una prioridad. Es mucho más importante que las bolsas de valores y el sistema financiero.  No es un virus ideológico. Es mortal para pobres y ricos. Para débiles y poderosos.

Posiblemente lo derrotemos. Cumpliendo con la tan sencilla y a la vez compleja medida  de QUEDARNOS EN CASA EN CUARENTENA  y seguramente con un la vacuna que algún equipo de investigadores mal pagos,  descubran para salvarnos.

Esperemos que el reinado del virus con corona, sea por poco tiempo. Su autoritaria monarquía  será vencida,  por gobiernos y pueblos responsables.

Corresponsal Disparador Uruguay

Entradas relacionadas