EL EVANGELIO DE LA CONDUCCION

Las fotografías que ilustran este artículo, se pueden leer de dos maneras.

Ambos conductores dejando, mas con cara de «yo no fui», que de » feliz cumpleaños».

Observar el dedo índice del conductor de los dos millones, señalando y advirtiendo alguna recomendación, nos trae a la memoria al caudillo del barrio Santa Teresita, que nos enseñó por años «no al dedo», pero en esta elección de medio término que se acerca, fue mucho más que un dedo.

Fue una digitación lograda por inoperancia uruguayense, por falta de huevos y por el » Sagastume» de no querer enfrentar e ir a una interna.

Pero esto es así. Lo tomas o lo dejas. Te opones o te sumas.

Pero queda claro y legitimo les guste o nos guste o no nos guste, que Concordia es la cumbre del peronismo, no solo por los votos sino por la magia del rosquete, del dedo y de saber unirse a la hora de las definiciones.

Concordia, sabe y no duda a la hora de jugarse. Uruguay juega con  figuras rimbombantes pero a la hora montar el poni, siempre nos falta un gramo para el kilo.

Y…así nos va. Ni no, no sí.

Siguiendo con la postal que se muestra, observemos con detenimiento a Oliva. Parece Martin Fierro en el desierto cuando lo atacan los indios: peligroso juir y peligroso quedarse.

Pero de todos modos estos son los conductores, que nos llevan a la lucha para méritos propios, en circunstancias de acompañar para demostrar lo que dicen ser, pero que nadie les cree.

Los votos serán la vos del pueblo.

Juan  Carlos Botta – El disparador Uruguay

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