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A mediados de los años sesenta la juventud argentina, en especial los grupos que luchaban “en la resistencia” por el retorno del Gral. Perón, tenían como objetivo la recuperación de la democracia y del Proyecto de Liberación Nacional y Popular, sustentado en una PATRIA Libre, Justa y Soberana.

El Cordobazo, el triunfo del FREJULI, la vuelta de Perón, recuperaron la mística revolucionaria de la mayoría de los argentinos.

Tras la desaparición física del General Juan Domingo Perón se produjo la precipitación del enfrentamiento político ideológico, y se desemboca en el más cruento período de nuestra historia.

El Golpe posiciona a Videla y a Martínez de Hoz, en la “conducción” de la asonada cívico-militar.

La organización sistemática de metodologías aberrantes fue una practica común en todas la dictaduras latinoamericanas de la década del 70, que respondían directamente a las políticas del Imperialismo norteamericano y llevadas adelante por las fuerzas armadas de “ocupación” y los grupos políticos y económicos –cómplices de la instalación de un modelo de opresión política, vaciamiento productivo y endeudamiento económico, basado en el desguase y entrega de los bienes del Estado-.

El 16 de septiembre de 1976, hace ya 35 años, en nuestro país, un grupo de estudiantes de la ciudad de La Plata, pertenecientes a la U.E.S. (Unión de Estudiantes Secundarios)- expresión secundaria de la Juventud Peronista- fueron secuestrados por “grupos de tareas” funcionales a la ultima dictadura militar.

Fueron arrancados de sus casas Claudio de Acha, Horacio Ungaro, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner y Daniel Racero, entre otros compañeros.

El secuestro estuvo bajo las órdenes del Jefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires, General Camps, quién llamó al terrible hecho con el nombre de la “La noche de los lápices”.

Hoy, a más de tres décadas de aquel cruel suceso, reivindicamos la lucha de los compañeros de la UES, que no solo se identifica con la lucha por el Boleto estudiantil, sino en la construcción de un país con autodeterminación y con equidad social y distribución de la riqueza, con acceso a la Educación y a la Salud, reivindicación que desde el año 2003 se viene concretando, a partir de las políticas de inclusión del Gobierno Nacional, Democrático y Popular de Néstor y de Cristina.

Como expresara el hermana de Claudia Falcone: “Mi hermana no era una chica ingenua que peleaba` por el boleto estudiantil. Ella era toda una militante convencida”, "Mi hermana no cayo solamente por el boleto secundario, sino por una patria justa libre y soberana”.

Hoy, como ayer, más que nunca... “Los lápices siguen escribiendo”

 
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