LOMO AL CHAMPIGNON

Parece un menú de resto del mejor barrio porteño. Pero no es tal. Es la mesa de algún funcionario dedicado al arte culinario, que con un lomo sustraído del hogar de ancianos, hoy está saboreando un exquisito plato con gusto a robo.

Pero no podemos culpar al chancho sino…….., porque a decir verdad poner al frente de hogar a personas jubiladas que en su perra vida conocieron lo que es un geriátrico es como poner a dar clase de matemáticas a un profesor de historia.

No señalemos a los ladrones como tales ni justifiquemos tamaña acción, hagamos responsables a las autoridades que obvio, a la hora de estar en el palco oficial y para pasar por el cajero no escatiman esfuerzo. Esto se acaba señores.

Sigan en el robo hormiga castigando a los ancianos. Sigan cargando la mochila que apenas faltan unos meses para su reemplazo.

Basta de hipocresía y falta de idoneidad.

Esperemos que Martin Oliva imprima un giro de 180 g a estos infames chorros de gallina.

 A los comensales del lomito les deseo buen provecho y felices dolores estomacales

Juan Carlos Botta – El Disparador Uruguay

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