RECUPERAR EL DESFILE DE COMPARSAS EN PLAZA RAMIREZ

Con tristeza, con melancolía, con nostalgia, me pregunto: donde quedaron los bombos, donde quedaron las lentejuelas, donde quedaron aquellas luminarias que embellecían nuestro principal paseo público, para el desfile imponente de carrozas, pasistas y batucadas demuestren todo su esplendor, ante un público que acompañaba noche a noche con sus palmas, el paso de cada una de nuestras agrupaciones.

Paso ya un tiempo prolongado de aquellas noches de brillo, coreografía y ritmo tamborilero.

NO PODREMOS VOLVER A AQUELLO.

Si algo contribuyo a su muerte natural, estimo, fue trasladar los desfiles, fuera del perímetro de nuestra plaza Ramírez.

La historia de Concepción del  Uruguay tiene muy arraigada esa costumbre y a pesar de los años transcurridos, si hoy hacemos una encuesta en la ciudad, muchos pretenderán volver al viejo circuito.

El atractivo carnestolengo aún sigue vigente. La plaza mantiene su dulzura y su convocatoria. Falta que muchos hombres y mujeres que aun caminan por nuestra ciudad, vuelvan a prender la mecha, para que las generaciones jóvenes se entusiasmen y recuperemos aquellos desfiles.

Hay experiencia, están aun los representantes de Tupinanba, Arco Iris, Iemanya, entre otros que pueden brindar a las actuales autoridades municipales, como volver a las estructuras organizativas.

Sabemos que los momentos en que vivimos no será para pensar en un nuevo y renovado carnaval, pero tal vez, con esta simple nota dejemos flotando en las mentes de tantos amantes del carnaval, una luz para que jóvenes intenten recuperar la gloria de nuestras carrozas, pasistas y payasos para alegría de nuestro Pueblo.

Muchas instituciones supieron tener a su cargo y estar en la organización ypreparación del circuito, recordando que con el control de entradas y ventas de sillas, lograban un incentivo económico.

Ni hablar de toda la actividad gastronómica que genera el atractivo e inyecta al público local y turístico a movilizarse en varias consecutivas y noches atrás del carnaval.

Podemos de esta manera enumerar un sin fin de actividades que genera la organización y destacar que su organización brinda posibilidades de trabajo a muchas trabajos anexos al armado de carruajes, costureras, electricistas, músicos, carpinteros, soldadores metalúrgicos, proyectistas, arquitectos, diseñadores, en fin, un menú amplio de trabajo y mano de obra artesanal, en solo varias noches de alegría, ritmo, color, batucada en un entorno imposible de derrotar, nuestra Plaza Ramírez.

«Volver a empezar, que no se apague el fuego»…dice una vieja canción de Lerner. Nada más exacto y cautivante que volver a empezar. Al menos con dos agrupaciones, como en los inicios. Una por calle Galarza esq. Eva Perón y otra desde San Martin esq.3 de Febrero con desplazamiento en sentido inverso a las agujas del reloj.

Creo que podemos y estoy convencido por que me lo dice la gente. Por nuestra ciudad tiene ideas de sobra para encontrar el motivo y ni que hablar de una juventud bailantera que al ritmo de la batucada y de la canción de fondo, deleite con sus pasos y movimientos al público presente.

Estoy convencido que podemos.

Volver a empezar……….

El Disparador Uruguay jcbotta1@hotmail.com

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