Sala Coronaria del Hospital Justo José de Urquiza y su Guardia

Que escribir sobre tal vez lo que considere el orgullo más importante de la ciudad, mientras  muchos lloran por Pelay, otros, por los Carnavales, otros por lo dirigentes políticos e históricos que hemos tenido, sin embargo en mi caso personal estoy convencido que nuestra ciudad puede presentar varios atractivos, otro tal vez sea la vida nocturna o la cultura o termas, o lo empresarial, pero definitivamente quiero apostar a los que pocos hablan y todos crecen por una u otra razón.

Una es la cuestión estudiantil, universitaria, que además de crear una industria autentica con mucha generación de valor donde muchos pueden apostar a ese rubro y encima aspirar a que sus hijos se formen profesionalmente en el abanico de carreras aniversarios que existen.

Y la otra definitivamente la más importante de la provincia es la salud, uno entra a la Guardia y no te pregunta quien SOS  si tienes dinero, si tienes obra social solo se abocan a atenderte, como me paso en lo personal los últimos cuatro días, de la guardia me derivaron a Sala Coronaria, donde uno descubre otro mundo, profesionales, enfermeros, médicos residentes, médicos experimentados y varios trabajadores mas que vayan a saber cuáles son las responsabilidades todas clarificadas desde la limpieza, la alimentación hasta la atención.

No es un lugar más tuve en esta convivencia más de doce o trece personas que, todas estábamos atravesando distinta problemática salvo un paciente que falleció los otros doce tuvimos la oportunidad de contarlo tal vez en mi lugar pero contar con lujos de detalles algunas perlas, pero que hacen al lugar y que a pesar de la responsabilidad que tienen todos absolutamente todos, detrás de ellos hay una vida, que cuando atraviesan las puertas de la Sala De Coronaria deben dejarla a fuera. 

Es claro que existen las diferencias personales,  pero que siempre se dejan de lado por el paciente, o como relacionarse  en cuestiones del amor o como un caso pintoresco que cuentan como historia o anécdota que pone la piel de gallina o en mi caso me hacían reír, según el relato de un profesional explicaba cómo estaba dormido y de pronto alguien le da un abrazo fraternal como nunca sintió y mientras le acariciaba los brazos desapareció por arte de  magia, enseguida sostuvo que una compañera le decía ahí va está traspasando, paredes vestido con una túnica azul.

Otras de a presente ahí en la ronda de recuerdos impresionantes, mientras yo pensaba Lombardi va a tener que contratar  un caza fantasma, cuenta bueno a mí lo que me paso es que mientras dormía boca abajo sentía que alguien me agarraba por detrás y en ese mismo momento sonrieron todos ahí un compañero rápido de reflejos le hizo la paranoia y le decía vos estabas en esta posición y la chica dijo sí, pero te gustaba o sentías que te violaba, no boludo era una sensación de mucha felicidad decía ella, entonces todos largaron a reír y cargarla.

Uno ahí descubre hombres y mujeres que tienen una vida aunque su profesión sea salvar gante y que no halla horario para ello, solo es un momento y deben estar atentos.

Gracias por las demostraciones de profesionalismo que todos tienen.

Juan Carlos Botta – El Disparador Uruguay

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