UN DIPUTADO PARA URUGUAY

El departamento Uruguay viene siendo el árbitro para el peronismo en las elecciones desde la vuelta de la democracia.

Por Agustín Bordagaray

Paraná, hundido en una interna permanente, no logra imponer su caudal electoral a favor de ninguna de las líneas y por eso diluye su poder electoral.

Concordia es el dueño de un capital electoral peronista que sabe utilizar en favor de su ciudad pero que viene marcando una tendencia declinatoria.

Gualeguaychú tiene su propio ritmo y varía su predilección según el candidato que presente. Para la intendencia elige candidatos peronistas pero en la provincia y la nación es marcadamente de Cambiemos.

Uruguay ha demostrado su predilección por el Justicialismo, muchas veces incluso en contra del resto de los departamentos.

Pero esta conducta no es reconocida por los dirigentes provinciales quienes relegan a este departamento cuando de lugares de decisión o poder se trata.

Podrán decir que en el gabinete provincial hay dos ministros de la ciudad, pero lo cierto es que ninguno representa el peronismo local. Me animo a decir que no saben dónde queda la sede partidaria. Y, claro está, no representan los intereses departamentales.

Algunas veces se ha permutado candidaturas por promesas de obras.

Lo que es contundente es que las obras y los programas llegan si tenemos funcionarios en el lugar y momento oportuno.

No es casual que el Presidente y sus ministros vengan a Paraná y Concordia.

Tampoco es casual la cantidad de obras y planes que aterrizan en esas ciudades.

Sin la presencia de un co poblano, todo cuesta el doble.

Doy un ejemplo de muestra. Desde el directorio de la Mutual municipal decidimos impulsar un plan de viviendas. Hicimos una ronda de consulta y solo recibimos apoyo y aliento.

Iniciamos la marcha buscando un financiador. Como el gobierno provincial no tiene disponible ningún programa para la construcción en propiedad horizontal, decidimos buscar apoyo nacional.

Para ello intenté contactar a Enrique Cresto; no pude pasar la defensa de secretarios. Nunca pude plantear el proyecto.

Entonces me contacté con Carolina Gaillard. Es una persona muy atenta, me contó sobre los contactos que tiene en el ministerio de Vivienda, pero nunca conseguí un teléfono para contactarme. O sea, nunca pudimos ni siquiera plantear el tema con los funcionarios nacionales que deciden. Mientras, para Paraná y Concordia hasta estatuas llevaron.

No es una queja, solo cuento esto para graficar la importancia de tener funcionarios que traccionen en el gobierno nacional.

La táctica que emplean los dirigentes provinciales es dividir el departamento, hasta ahora con fortuna porque ni bien se propone un candidato salen otros uruguayenses a bombardearlo y esa interna despoja al peronismo uruguayense del lugar que si dudas merece.

Aprendamos de esa historia y no la repitamos. Acompañemos la demanda que Uruguay tenga lugares de decisión tanto en la provincia como en el gobierno nacional. Cuando lo consigamos veamos qué persona lo ocupa. Hay muchos capacitados. Ese no es un problema.

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