Una Fatalidad deja al descubierto un sistema de trabajo perverso

Quien diría que de una fatalidad donde un trabajador Municipal pierde la vida ya no importa porque circunstancia lo único que debe prevalecer es que situación de este tenor no se vuelvan a repetir, todos conocen que los que levantan la basura detrás de un camión recolector corre aproximadamente por jornada entre 90 o 98 cuadras, con sol, Con calor, con frio, con lluvia no importa la circunstancia del tiempo lo que importa es que el vecino entienda que se le cumple con el servicio del retiro de su basura. Había sucedido un hecho lamentable con el Puente de Fierro hoy nadie lo recuerda la pregunta es donde están las ordenes de seguridad para la gente.

NI que hablar que algunos no tienen la ropa de trabajo, no importa  que a pesar de ganar un sueldo miserable, trabajan y recogen nuestra mugre, vidrios rotos y otros elementos que ponen en peligro sus vidas, hoy solo la fatalidad permite visualizar su trabajo al extremo un trabajador Municipal en calidad de Contratado pone sobre el ojo de la tormenta en que forma trabajan algunos o algunas sin las especificaciones de seguridad mínima en servicio de todos nosotros, esta vez toco a un contratado Municipal, pero pudo haber sido un cooperativista, un monotributista u otra figura que existe dentro del Municipio o pudo haber sido alguien que llevan en el acoplado de un camión como si fueran ganado, o algunos que levantan la basura de ramas y casi no entran en el camión todo está a la luz muchas veces que no se quiere ver es más importante ver que linda quedaron las luces de Pelay, de La Isla de algún Boulevard que el trabajo de un negrito o negrita municipal, por suerte esta vez fue la fatalidad lo que saca a la luz como infringe las reglas el mismo Municipio.

Pero debo decirlo no la infringió Martin Oliva el nuevo Intendente están incorporadas al sistema desde hace mucho tiempo atrás,  es mucho más conveniente mirar para otro lado que arreglarlas, total no pasaba nada.

Son seres humanos los que trabajan lo que hacen el trabajo que a muchos no nos gusta, tal vez la confianza allá jugado una mala pasada, pero si esa confianza hubiera tenido reglas claras nada de esto hubiera sucedido.

Juan Carlos Botta – El Disparador Uruguay

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