Los tiburones ballena pueden ser los peces más grandes del océano, pero sus hábitos alimentarios han seguido siendo un misterio. Ahora, unas nuevas imágenes grabadas con cámaras fijadas a la espalda de estos gigantes apacibles permiten verlos haciendo algo que rara vez observan los científicos: buscar alimento mucho más abajo de la superficie.
Las imágenes revelan que los tiburones ballena (Rhincodon typus) dedican mucho más tiempo a alimentarse bajo el agua de lo que se había supuesto y que emplean una sorprendente variedad de métodos de alimentación que nunca se habían documentado anteriormente.
Los videos muestran a los tiburones ballena filtrando alimento mientras navegan por las aguas abiertas, deslizándose hacia abajo durante las inmersiones, subiendo de nuevo hacia la superficie con la boca aún abierta y desplazándose justo por encima del lecho marino para alimentarse. Alimentarse de forma lenta y constante bajo el agua resultó ser una de las actividades más comunes de estos tiburones.
Philip Motta, profesor emérito de biología de la Universidad del Sur de Florida que no participó en el estudio, afirmó que los videos ofrecen una información “muy valiosa” sobre la variabilidad de los comportamientos de alimentación de los tiburones ballena, los cuales han sido mal documentados hasta la fecha.
Las cámaras revelan la alimentación del tiburón ballena
Antes de este estudio, los tiburones ballena se habían estudiado desde botes, desde aviones y por buzos que nadaban junto a ellos. Pero esos métodos tenían un punto ciego: solo podían seguir a los tiburones cuando estaban cerca de la superficie.
Investigaciones anteriores habían insinuado que los tiburones ballena pasan gran parte de su tiempo alimentándose fuera de la vista, a diferentes profundidades. En un estudio de 2020, los investigadores estimaron que los tiburones ballena podrían forrajear a estas profundidades hasta un 20% del día y alimentarse en la superficie por menos del 1% de su tiempo.
En el nuevo estudio, los científicos colocaron cámaras directamente sobre los tiburones ballena, ofreciendo una vista rara desde la perspectiva de un tiburón, bajo las olas.
Colocaron etiquetas de cámara en 10 tiburones ballena en el arrecife Ningaloo, en Australia Occidental, y reunieron más de 22 horas de grabación desde la perspectiva de los propios tiburones. Compañeron ese material con una revisión de 106 estudios publicados previamente para construir el catálogo más completo de comportamientos de tiburón ballena hasta la fecha. En total, catalogaron 36 comportamientos distintos — 12 relacionados con la alimentación, y de esos, seis nunca se habían registrado antes. Los hallazgos se publicaron el 21 de julio en la revista Marine Biology.
Los tiburones ballena pueden crecer hasta 60 pies (18 metros) de longitud. Y, sin embargo, este enorme pez subsiste gracias a presas diminutas — como kril, huevos de pescado y plancton — en aguas tropicales que son notoriamente pobres en nutrientes. La capacidad de alternar entre tantas técnicas de alimentación podría ayudar a explicar el enigma de larga data de cómo una especie tan grande puede sobrevivir en estas aguas con escasos nutrientes.
No obstante, incluso con la visión desde la perspectiva de un tiburón, las cámaras captaron solo una parte de la historia. Se sabe que los tiburones ballena se zambullen a cientos de metros por debajo de la superficie, donde la luz solar desaparece y las cámaras convencionales ya no pueden grabar.
“Los descubrimientos más importantes podrían ser lo que estos gigantes apacibles están haciendo cuando realizan inmersiones realmente profundas”, afirmó Motta.