Volar por Europa será más sencillo y transparente; a partir del 23 de octubre de 2027 entrarán en vigor las nuevas normas de la Unión Europea sobre los derechos de los pasajeros aéreos, introducidas por el Reglamento UE 2026/2202, que actualiza las protecciones previstas ante retrasos, cancelaciones, sobreventa de asientos y problemas con el equipaje.
Entre las novedades más importantes se encuentran la obligación para las aerolíneas de hacer más claro el precio de los boletos y de acortar los plazos para obtener los reembolsos. También cambian las reglas sobre la asistencia durante las esperas y sobre las alternativas que se ofrecen a los pasajeros ante disfunciones.
Equipaje de mano incluido y más protecciones para los pasajeros
Al momento de la reserva, las aerolíneas deberán mostrar de forma predeterminada las tarifas que incluyen el equipaje de mano, además de una mochila o bolso que se pueda colocar bajo el asiento. Por lo tanto, el pasajero tendrá derecho a llevar gratuitamente un trolley de dimensiones 40x30x15 cm. Si, por motivos de seguridad, el equipaje debe trasladarse a la bodega, no se podrán aplicar cargos adicionales.
Otras garantías afectan a las familias y a las personas con discapacidad: los acompañantes de menores o de pasajeros con discapacidad podrán ser ubicados gratuitamente junto a la persona asistida. También se asegurará el transporte de cochecitos y sillas de ruedas sin costo adicional.
También hay novedades para el check-in: será posible corregir al menos una vez un error cometido durante el trámite en línea, mientras que quienes no puedan usar el billete digital podrán obtener gratuitamente una copia en papel en el aeropuerto.
Retrasos, cancelaciones y reembolsos: ¿qué cambia?
Para un retraso superior a tres horas en la llegada, salvo circunstancias excepcionales, se mantiene una compensación económica proporcional a la distancia de la ruta: 250 euros hasta 1.500 kilómetros, 400 euros para las rutas intracomunitarias de más de 1.500 kilómetros y para las de entre 1.500 y 3.500 kilómetros, 600 euros para más de 3.500 kilómetros, con posibilidad de reducción a 300 euros si el retraso no supera las 4 horas.
Si la espera supera las 5 horas, el pasajero podrá renunciar al viaje y solicitar el reembolso total de los tramos no efectuados. En caso de cancelación comunicada con menos de 14 días de antelación, se prevé compensación y la opción entre reembolso o reubicación a cargo de la aerolínea.
Cuando el pasajero opta por el reembolso, este deberá hacerse dentro de 7 días naturales. El voucher puede ser propuesto por la aerolínea, pero no puede ser impuesto. Además, para gestionar reclamaciones y reembolsos, a los viajeros no se les obligará a llamar a números de pago, descargar apps o crear nuevas cuentas.
En caso de retraso o cancelación, la aerolínea deberá proponer una alternativa dentro de 3 horas; en caso contrario, el pasajero podrá organizarse por su cuenta y pedir un reembolso de hasta el 400% del precio original.
Durante las esperas también se garantizarán de forma gratuita el refrigerio, las comidas, dos llamadas y el acceso a Internet. Para el overbooking se prevé una indemnización de 250 a 600 euros dentro de siete días, mientras que en circunstancias excepcionales la aerolínea deberá cubrir hasta tres noches de hotel. Este límite no se aplicará a menores no acompañados, mujeres embarazadas y personas con discapacidad, quienes deberán llegar a su destino más rápidamente.
La espera a bordo antes de la salida no podrá exceder las 2 horas, salvo motivos de seguridad, y deberá garantizar agua, servicios higiénicos y una temperatura adecuada.
La nueva normativa introduce, por último, una mayor protección contra el denominado no-show: una aerolínea no podrá negar el embarque en la ruta de regreso solo porque el pasajero no haya utilizado la de ida.