Saqqara: hallan la tumba del hombre que guarda los secretos del faraón

4 septiembre, 2026

Hace más de cuatro mil años, en la época en que Egipto levantaba sus pirámides, un hombre de enorme influencia política llamado Sekhentiu-Ptah, alto funcionario del Antiguo Reino y Custodio de los Secretos del Faraón, murió y fue sepultado en la inmensa necrópolis real que hoy se extiende por el desierto al oeste de El Cairo. Su tumba, con la falsa puerta todavía en su lugar original, ha resurgido recientemente en la área arqueológica de Saqqara, en la zona de la necrópolis del Bubasteum.

Descubrimiento de la tumba del custodio de los secretos del Faraón

En la cámara funeraria, los arqueólogos dirigidos por el Dr. Amr el Tayeb hallaron, justo delante de la falsa puerta, un ajuar completamente en alabastro: una mesa de ofrendas, un disco ceremonial, un cuenco para los rituales de purificación, además de una jarra y un cuenco. En cada pieza aparecen inscripciones jeroglíficas que señalan el nombre y los cargos del difunto.

Precisamente estas inscripciones permiten reconstruir el perfil de un hombre de una enorme influencia política: Sekhentiu-Ptah ocupaba cargos como Intendente Real, Supervisor de las Obras del Soberano y Supervisor de los Documentos Reales, además del título que da nombre al hallazgo, Custodio de los Secretos de los Decretos Reales. A estos se sumaban funciones religiosas, como sacerdote dedicado a la diosa Maat, y administrativas, como Supervisor de los Escribas. Un currículum que lo sitúa entre las cumbres de la burocracia del Antiguo Reino, en estrecho contacto con el faraón.

Alrededor de su tumba, las excavaciones también revelaron una densa red de pozos funerarios conectados entre sí, reutilizados casi dos mil años después, durante el Período Tardío (siglos VII-IV a.C.). De estos pozos surgieron tres sarcófagos de piedra aún sellados, además de más de cien estatuillas ushabti en faience y grandes cantidades de cartonnage pintado, el material similar a la cartapesta, obtenido de lino y papiro, utilizado para recubrir las momias.

Por qué se trata de un hallazgo importante

El valor del hallazgo en Saqqara radica ante todo en el ajuar de Sekhentiu-Ptah, ya que sus inscripciones permitieron a los arqueólogos reconstruir con detalle sus títulos y su papel en las altas esferas de la administración del Antiguo Reino, aportando una pieza concreta sobre la jerarquía de poder alrededor del faraón en esa época.

A esto se suma el valor del conjunto en su totalidad, a pesar de las alteraciones sufridas: algunas cámaras sepulcrales muestran aberturas practicadas por saqueadores de tumbas ya en la antigüedad, señal de saqueos ocurridos mucho antes de la llegada de los arqueólogos modernos. Aun así, los estudiosos destacan el importante valor arqueológico del sitio, que la documentación estratigráfica, arquitectónica, fotográfica y digital permitirá analizar con mayor profundidad, junto con los estudios arqueológicos, lingüísticos y comparativos que están en curso.

La misión continuará con el estudio de los materiales recuperados, con miras a publicaciones en revistas científicas especializadas. Los arqueólogos también estiman que las investigaciones podrían revelar estructuras y hallazgos adicionales, contribuyendo a reconstruir la historia de la necrópolis del Bubasteum a través de sus distintas fases de uso.

Lucía Benítez

Soy periodista y redactora en El Disparador Uruguay. Me interesan especialmente la ciencia, la salud, los viajes, los animales y esas historias que ayudan a mirar el mundo con un poco más de curiosidad.