Como podrán observar albañiles trabajando seguro están colocando nueva membrana a los techos estuvieron recién hechos y la obra fue aprobada, con Oliva inaugurada para bien del pasajero pero dejaron agujeros por descuidos inconscientes la lluvia torrencialmente se filtro sobre el techado Lauritto muy enojado lo tiene que reparar para poder superar el malestar de la gente
Muchas veces quienes no participan en política no alcanzan a conocer las intimidades de las transiciones. Cuando se da continuidad de gestiones que pertenecen a mismo color político, todo esta bien, se recibe lo que entrega el que finaliza su periodo de mandato, en una ceremonia con ” aplausos, medalla y besos “; ahora cuando se interrumpen los mandatos y quien entrega no pertenece a las filas políticas del que ingresa, la situación es distinta.
El acto de entrega puede revestir por el protocolo en si, cierta simpatía a la vista de propios y extraños, pero con el correr de los días comienzan a aparecer los desamores.
Se revisan las arcas, el estado económico financiero, los gastos en cursos, las limitaciones, el parque automotor, los gastos de viajes, los que cobran y no van a trabajar, los ñoquis, el inventario, etc.etc.
Salen a la luz muchas ” cosas” que no han tomado estado público y que nadie quiere hacerse responsables
Como suele decirse es una “papa caliente ” que aceptarla sin decir nada, a futuro pueden tener consecuencias inesperadas, por ser cómplices, por callar o por omisión.
Todo este panorama que describimos no es justamente el traspaso gubernamental que se dio el 10 de diciembre ppdo. en nuestra municipalidad. Se fue Martin Oliva, hombre del PJ, y asume José Lauritto, de la misma identidad.
El cardiólogo como ya sabemos no se fue al consultorio, sino como senador provincial en representación del departamento Uruguay, elegido por el pueblo e inserto en la misma boleta junto a Lauritto y Yari Seyler, este último en calidad de Diputado Provincial.; todos peronistas y todos “revolcándose en un mismo lodo”.
Han pasado casi siete meses de gestión y obviamente, nobleza obliga el ex togado, recibió el municipio a “carpeta cerrada”, sin fuerza de inventario, con un abrazo de oso, a la vista de la comunidad en la explanada de Centro Civico.
Muchas obras que recibió Lauritto, aún sin terminar quedarán y verán su final, cuando haya playa, ya que se hicieron y se proyectaron con presupuesto provincial y o nacional. Hasta aquí casi no se presumían sobresaltos.
Pero, siempre hay un ” pero”, las obras que Oliva entregó, con final y certificados de obra aprobados, empezaron a presentar falencias de todo tipo.
Claro está que Lauritto no va a salir a ventilar las irregularidades que se observan; tratará de subsanarlas en la mayor intimidad, sin decir nada, boquita cerrada, labios pintados, pero recordando su antecesor o antecesores en cada una de sus ” oraciones”. Ya son muchas las obras que debe volver a repararlas por mala presentación, o por no haberse controlado la calidad de los materiales utilizados. La bronca de longevo no tiene explicación.
Los que lo conocen y lo escuchan a diario saben de que estamos hablando. Furia por doquier, inspectores de obras que no hicieron su trabajo y recibieron todo con los ojos vendados.
Sin dudas el malhumor reina en el tercer piso, tener que disponer de los pocos pesos para arreglar lo que hicieron mal, no es un dato menor, mientras sus responsables políticos a 300 km de la histórica, se dedican a realizar promesas que no cumplieron cuando estaban.
De todos modos para un peronista no hay nada mejor que otro peronista.
El Observador – eldisparadoruruguay.com.ar
