Con la BUP, Frigerio y Bordet se “cortan” solos

Son los dos políticos mejor posicionados de la provincia. Y, en consecuencia, los principales beneficiarios en un sistema de boleta única. Sin boleta sábana, ya no podrían arrastrar a candidatos de otros cargos.

Por: Pablo Bizai pablobizai@gmail.com

El gobernador Gustavo Bordet y el aspirante a sucederlo por Juntos por el Cambio, Rogelio Frigerio, son los dos políticos con mayor conocimiento en la provincia. Y también con mejor imagen.

Se trata de dos cualidades que los ubica como los principales beneficiarios de un sistema electoral de Boleta Única de Papel (BUP) como el que por estos días propone (o por lo menos explora) el oficialismo para votar en las elecciones provinciales del año que viene.

Hay que recordar que con la BUP se vota por categoría de cargos. Se marca con una cruz al candidato a gobernador elegido, en una boleta que contiene a los candidatos a gobernador de todos los partidos. Es un sistema en el que corren con ventaja las figuras más conocidas, los rostros más instalados entre el electorado.

Lo mismo se hace con los candidatos a intendentes: se marca con una cruz al candidato votado, de una lista donde están los postulantes a la intendencia de todos los partidos. Y lo mismo pasa con los senadores y con la lista de diputados provinciales.

En cambio, con la boleta sábana –el sistema vigente– se producen efectos de “arrastre” de un candidato a otros. Alguien vota al gobernador sin cortar la papeleta y mete en el sobre toda la boleta sábana. Es decir, vota también al senador, a los 34 diputados provinciales, al intendente, a los concejales. Los cortes de boleta históricamente han sido pocos y sólo en contadas ocasiones definieron elecciones. Sobre todo en pueblos chicos, con un padrón pequeño.

Con la BUP es como si en el cuarto oscuro la boleta sábana estuviera ya cortada y el elector la armara con cada uno de los cargos (gobernador, diputados provinciales, senador, intendente, concejales) de los partidos que prefiera en cada caso.

 Efectos

Bajo la mirada de los intereses electorales del peronismo, la BUP le complicaría el armado a JxC. Frigerio se vería beneficiado personalmente, por ser conocido, pero perjudicaría a candidatos a intendentes y senadores de JxC, que ya no se beneficiarían del efecto arrastre. Ya no habría intendentes o senadores y tampoco lista de diputados que reciba votos “de rebote”, de electores que todo lo que hicieron fue votar a Frigerio y no cortar la boleta sábana. Con la BUP hay que votar cargo por cargo.

Pero lo mismo pasa en el peronismo. Si Bordet -que es el dirigente del peronismo con mejor imagen- va, como se especula, a la cabeza de la lista de diputados provinciales, su foto en la boleta sábana podría traccionar para arriba y para abajo, ayudando al candidato a gobernador y a los intendentes. Ese efecto arrastre se anula por completo con la BUP.

Los principales beneficiarios de la BUP serian Bordet y Frigerio, los dos políticos más conocidos de Entre Ríos. Pero ni uno ni otro podrían arrastrar a intendentes, senadores y diputados (en el caso de Frigerio) o a gobernador, intendentes y senadores (en el caso de Bordet). Con la BUP, Frigerio y Bordet se “cortan” solos del resto de los candidatos a los demás cargos de su partido o frente, que en el sistema vigente de boleta sábana van pegados.

Hay, no obstante, una diferencia significativa: como primer candidato a diputado, en un sistema de BUP Bordet “arrastraría” a los 33 integrantes restantes de la lista de diputados del peronismo. Quien marque una cruz al lado de la foto de Bordet estaría eligiendo también a la lista completa de candidatos a diputados que encabezaría. No hay que olvidar que la BUP elimina la boleta sábana, pero no las listas sábanas.

Habrá que ver, llegado el caso, cómo se combinarían las eventuales reformas que se piensan por estos días. Pero si una BUP termina beneficiando a Frigerio y Bordet, podría ocurrir que un eventual próximo gobierno a cargo de JxC tuviera una Cámara de Diputados peronista.

 ¿Simultáneas?

Hay que decir también que el modelo de BUP que por estos días se platea para 2023 no es el de Santa Fe (como el que contenía el proyecto de Bordet de 2018, que rechazó el kirchnerismo), sino el de Córdoba, que permite el voto por partido o alianza. Es decir que un militante peronista, por ejemplo, podría -marcando una sola cruz- elegir a todos los candidatos del peronismo, casi casi, como si metiera en el sobre la lista sábana completa.

Llegado el caso, restaría ver qué grado de complejidad representa adoptar esta nueva forma de votar en Entre Ríos. Si las elecciones provinciales fueran desdobladas, el margen que resta para instruir al electorado sobre un nuevo sistema es escaso. En cambio, si se vota todo en octubre, junto a la elección nacional, habría más tiempo.

En elecciones unificadas pueden convivir dos sistemas de votación, uno para las nacionales y otro para las provinciales. Todo por ahora está abierto. Pero podría pasar que en agosto haya sólo PASO nacionales y en octubre elecciones generales nacionales con boleta sábana (presidente y diputados nacionales) y elecciones generales provinciales (gobernador, senadores, diputados, intendente y concejales) con BUP y con lemas (que suprimen las PASO de agosto).

La inquietud no es nueva. En pleno debate por la reforma electoral que impulsó Bordet en 2018, un sector del peronismo, ligado al kirchnerismo, hablaba de meterle lemas a la BUP que impulsaba el Gobernador. En otras palabras: suprimir las PASO y que todo se defina en un mismo acto electoral. Que cada partido pueda presentar a las elecciones generales más de un candidato para un mismo cargo y que todos los votos obtenidos por los candidatos de un mismo partido sumen para el que juntó más sufragios.

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Frigerio - orrico 2023