De pronto la comunidad uruguayense se vio conmovida y sorprendida cuando un grupo de gendarmes irrumpía el Centro Cívico.
Las primeras fotos tomadas casi en el ingreso por la puerta giratoria de la comuna se difundieron por doquier.
Nadie entendía nada. Todo se movilizaba en la mayor intimidad.
Los medios se preguntaban unos a otros de que se trataba el insólito allanamiento.
Por cierto toma esa movida dio lugar y generar todo tipo de rumores y de especulaciones, hasta que mediando la mañana la impronta que sacudía la comuna, fue tomando forma.
En él mientras tanto los más expertos municipales y que conocen el circuito administrativo hablaban de una estafa de los facultados con su firma a realizar transacciones y transferencias bancarias.
Todo era rumor y duda.
Todo era una situación que generaba nombres y culpabilidades; hasta que se supo que se trataba de maniobras de un hacker externo que había operado ingresando a las claves de Banco de Entre Ríos respecto de la cuenta corriente del municipio.
Tras el allanamiento ordenado por la jueza Sero, se supo que se trababa de transferencias de mucho valor a cuentas personalizadas a otros bancos.
La suma en total según siempre por trascendidos rondaría casi por 25 millones, transferidos en montos más o menos de 1,5 millón cada una a personas de existencia física pero que ya fueron cobradas.
La suma total resultaría muy importante a las arcas municipales que definitiva pertenecen a toda la comunidad. Hay que valorar que las extracciones o el desfalco se de texto un día en que se liquidaban los sueldos y pago a proveedores.
Lo más importante más allá del haberse descubierto la maniobra casi sobre el mismo momento en que se efectivizaba es que permitió que el “robo” no fuera mayor y destacar asimismo que el Sr. Intendente no dudo un segundo que denunciar la maniobra, sin saber siquiera si la misma se trataba de circunstancias internas y o externas.
Renglón aparte es destacar el accionar de Oliva, que ordenó e instrumento por los canales jurídicos de la municipalidad realizar en forma urgente la denuncia.
De aquí en más serán otros los canales que deberán intervenir para llegar a los responsables y o a la tecnicidad fácil de violar que instrumenta Banco de Entre Ríos como garantía de los depósitos de sus clientes.
Será en de aquí en adelante la entidad bancaria quien deberá responder ante la comunidad local y arbitrar los medios para que estos actos de robo cibernéticos no se repitan ni vuelvan a suceder.
Las declaraciones del Sr. Intendente están firmes y contundentes para llegar hasta las últimas consecuencias y recuperar el dinero que es patrimonio del pueblo de nuestra ciudad.
Habrá que darle tiempo a la justicia, a los mejores técnicos para llegar a feliz término.
El Observador – . Eldisparadoruruguay.com.ar.
